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martes, 28 de febrero de 2017

LAS HUELLAS QUE TE MARCAN EL CAMINO.

Valorar a todos aquellos que nos acompañan en nuestra vida, nos permite vivenciar una gran enseñanza ya que nunca sabemos a través de quienes aprendemos a amar, a través de quienes aprendemos a perdonar, a comprender, a no juzgar…no importa cuánto dure, ni que tan maravilloso sea, el tiempo de una relación no condiciona nada, podemos aprender un universo en pocos segundos y pasar toda una vida y no comprender ni un instante.

Aunque muchas veces no entendemos las circunstancias que nos toca vivir, las razones por las cuales nos cruzamos con personas que muchas veces no deseamos, si miramos de manera profunda cada momento, podremos darnos cuenta de la oportunidad para transformarnos se nos presenta a cada minuto, si logramos salir del atolladero de la alegría o de la tristeza del momento, de la impresión que nos causó esa persona y ver la realidad, podremos reconocer,  que cada situación nos deja una enseñanza

Existe una diferencia muy marcada entre dejar huellas o dejar cicatrices. Las cicatrices son señales de dolor, de heridas abiertas, de emociones que necesitamos limpiar y curar. Las cicatrices son marcas que no elegimos tener y que nos recuerdan un dolor que se podía haber evitado. Sin embargo, las huellas son marcas imborrables en la piel y en la memoria, que nos hacen rememorar momentos de amor, de aprendizaje y de crecimiento.

Los pequeños detalles nos otorgan significado al sentido de la vida, lo cambian todo, hacen de lo diario lo importante. Así, no se hace tan necesario lo que nos dan como la forma de darlo. Digamos que, si te abrazan, logran recomponer tus partes rotas, te enseñan a vivir y a revivir tu interior. Las personas especiales no esperan que las cosas sucedan, hacen lo que desean y persiguen lo que quieren hasta que lo consiguen, por eso, un alma gemela es una especie de salvavidas Llegan por casualidad, o tal vez de manera intencionada, y te cambian para siempre. Te abren los ojos, te hacen ver, lo que puede llegar a doler y lo que tiene un significado maravilloso.

Sin embargo, con ellos al lado, nada duele tanto. Porque las personas que dejan huellas no ocasionan daños permanentes, no se dedican a marcarte Y, aunque pongan tu vida patas arriba y eso aveces te incomode, si pones en tu diccionario la palabra suerte, aparecerán esos seres maravillosos que te envolvieron de huellas aleccionadoras.


UNA DOSIS DE IRREALIDAD MARCA LA DIFERENCIA.

Abstraernos de la realidad resulta muchas veces gratificante ya que hacemos un “alto” en el camino. Es muy importante que frente a  la rutina diaria encontremos mecanismos,  que nos permitan por un momento sacar “ la silla, colocarla frente a nosotros y evaluar cómo vamos andando”.

Asimismo debemos reconocer que la dinámica social actual,  es el mundo en el que nos tocó vivir y por ende debemos asumirlo como tal, la cuestión no pasa por ahí, no podemos  resignados y decir: “ la sociedad es la responsable de la situación  en la cual me encuentro”, sino que pasa por la actitud que adoptamos, por cómo nos posicionamos frente al mundo, más allá de las adversidades, debemos tener el coraje y la fuerza necesaria para levantarnos cada vez que seamos tumbados, que seguramente van a ser más de una vez, y no por ello debemos asustarnos. La vida es un reto y debemos afrontarlo como tal.

Asumir nuestros retos de manera responsable es la tarea diaria y sobretodo tener un plan que nos permita evaluar por donde vamos y de que manera debemos transitar por este camino.


Una dosis de irrealidad,  es ese momento donde nos detenemos y  por minutos comenzamos a soñar con lo que deseamos, es cuando sientes emociones que te motivan a seguir con tan solo imaginar llegar a la meta. Esa dosis te diferencia de otras personas que viven angustiad@s... que no se detienen frente a las circunstancias y que finalmente terminan estrellándose contra paredes de miedo, de inseguridad y de vacíos. 

EL VALOR DEL SILENCIO

Literalmente el Silencio,   es la ausencia total de sonido, sin embargo, esto no significa que no nos estemos comunicando con el mundo exterior y con nosotros mismos. El silencio es una herramienta fundamental para realizar pausas reflexivas que nos sirven para tener más claridad de nuestras acciones.

Generalmente, el silencio nos permite enfocarnos en lo que deseamos y valorar de manera reflexiva nuestra comunicación con el entorno. Recientemente investigaciones científicas revelan,  que dos horas de silencio por día permite que se desarrollen nuevas células en el hipocampo. El hipocampo es una región del cerebro asociada con la memoria, las emociones y el aprendizaje. El crecimiento de estas nuevas células en el cerebro no se traduce necesariamente en beneficios tangibles para la salud. Sin embargo, algunos investigadores afirman  que las células encontradas resultaron  ser neuronas funcionales.


Antagónicamente se ha comprobado que el ruido puede tener un efecto físico pronunciado sobre el cerebro que resulta en niveles elevados de hormonas de estrés. Las ondas sonoras llegan al cerebro como señales eléctricas a través del oído. El cuerpo reacciona a estas señales, incluso si estamos durmiendo. Se cree que la amígdala, que  se asocia con la formación de memoria y las emociones, se activa provocando una liberación de hormonas de estrés. Si vivimos en  ambientes ruidosos, constantemente estaremos propensos a experimentar niveles crónicamente elevados de hormonas de estrés, que nos afectan notoriamente.  

lunes, 27 de febrero de 2017

LA EMPATIA…NOS CONDUCE A CONSTRUIR PUENTES.

Ser mediador es convertirnos en un puente, para conectar un punto con otro, permitiendo que dos personas puedan llegar a concretar algo. Nuestras palabras y acciones tienen la capacidad de construir puentes o levantar muros,  los seres humanos somos constructores de puentes utilizando la inteligencia emocional.
Para lograr que los puentes funcionen debemos construirlos con empatía, con la finalidad de generar un vínculo con el otro, colocarnos en "el lugar de" o "en los zapatos de", e intentar comprender lo que alguien siente en su situación. De esta manera, las personas sintonizamos con los demás.
Un grupo, sea cual sea su tamaño, siempre se lidera con empatía. Las personas somos seres gregarios, lo cual significa que nos relacionamos unos con otros y nos necesitamos para funcionar bien. Por esta razón poseemos la tendencia a ser empáticos. La solidaridad es una clara señal de empatía. Todos, sin distinción, nacemos con la capacidad de empatizar, de ver el mundo desde la perspectiva de otro. No obstante, es fundamental que aprendamos a desarrollar la empatía desde niños. Mientras la empatía sea menor, mayor será el grado de individualismo. Por el contrario, a mayor empatía, menor será el nivel de maldad. Aquel que engaña, roba, miente y realiza cualquier acción que dañe al otro,  tiene un bajo nivel de empatía. Si somos personas empáticas es más difícil que podamos hacerle a alguien,  lo que no nos gustaría que nos hicieran a nosotros. Se ha comprobado que cuando una persona aumenta su empatía, desciende su nivel de maldad y también de egocentrismo.
La empatía no sólo nos permite tener otra mirada de quienes nos rodean, una mirada más compasiva y desinteresada, sino también nos permite soltar algunas emociones que aveces nos generan malestar y nos conduce a ser mediadores en situaciones de conflicto.



ESCONDERSE DEL MUNDO

En algún momento de la vida las personas utilizan algunas máscaras y/o adoptan ciertas actitudes durante su camino. Si bien es cierto que nacemos con capacidades, recursos, talentos y un potencial ilimitado para afrontar lo que nos depara la vida, es importante reconocer para que los tenemos? Sin embargo, muchas veces, hay quienes suelen usar máscaras para simular y no mostrarse como son. En ocasiones utilizan máscara de “Poder” con el propósito de convencer a los demás de que están protegidos y nada puede afectarl@s.

Asimismo encontramos la máscara de “Superioridad” donde las personas sienten la urgencia de impresionar y sobresalir y suelen hablar de sus logros constantemente. Otra de las máscaras usadas comúnmente es la de “Víctima” con ésta, la  persona suele quejarse por todo, sufre por todo y por todos y  todo lo malo le ocurre a él o ella. Esta reflexión acerca las máscaras nos lleva a la conclusión que  la única finalidad de quienes las usan, es convencer a los demás de algo que no son. Tal vez un dolor en tu pasado te llevó a ocultarte detrás de la máscara de "la niña o niño buen@"  Pero si tu meta en la vida es ser feliz, tendrás que aprender de las circunstancias duras vividas,  pero no quedarte a vivir allí. Sácale provecho a eso que te pasó, por difícil que haya sido,  es imposible extendernos hacia el futuro si no resolvemos nuestro pasado.


No es necesario que hagas un viaje para descubrir quién eres,  ni que conozcas a determinada persona. Sólo tienes que conectarte con tu ser interior y con tu propia creatividad. Ser feliz es una decisión que está mucho más allá de las circunstancias que nos toquen vivir. Tenemos libre albedrío para elegir lo que aceptamos o lo que rechazamos en la vida. Nacimos para ser libres. Y esa libertad implica elegir nuestros pensamientos, nuestras decisiones y nuestras acciones.